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Carta al Lector | “Porque donar órganos es donar vida: la esperanza de una familia que espera un trasplante”

La historia de una familia de General La Madrid que espera un trasplante de riñón. 30 de mayo Día Nacional de la Donación de Órganos

Día especial en donde se conmemora y recuerda el nacimiento del hijo de la primera paciente que dio a luz después de haber recibido un trasplante hepático en un hospital público (el Hospital Argerich de Buenos Aires). Desde la vecina ciudad de La Madrid nos hace llegar la presente carta con pedido de publicación Pablo Serantes esposo de Mariela y Dylan, hijo del matrimonio. Mariela se realiza diálisis tres veces por semana en Olavarría, y desde hace 3 años y medio se encuentra en la lista del INCUCAI aguardando por la donación para un trasplante de riñón. A continuación, la carta:

Buenas tardes, mi nombre es Dylan y Pablo, queremos hablar de algo que muchas veces parece alejado, hasta que nos toca de cerca: la donación de órganos y la vida de las personas que dependen de un tratamiento de diálisis para seguir viviendo.

En nuestro caso, esta realidad atraviesa a nuestra familia de lleno, porque mi mamá hoy está en diálisis esperando la posibilidad de recibir un trasplante de riñón.

La diálisis es un tratamiento medico donde una máquina hace el trabajo que los riñones ya no pueden hacer. O sea que, limpia la sangre, saca las toxinas y el líquido que el cuerpo no puede eliminar solo.

Es una ayuda a la persona a seguir viviendo mientras espera mejorar o recibir un trasplante. no es solamente un tratamiento. Es un cambio completo de vida. Son horas conectada a una máquina varias veces por semana, es el cansancio físico, las limitaciones, también el desgaste emocional que atraviesa no solo quien la recibe, sino toda la familia.

Muchas veces la gente no conoce realmente lo que implica vivir así. Detrás de cada sesión hay una persona que quiere seguir disfrutando de su familia, compartir momentos simples, Simplemente vivir, sentirse bien otra vez.

Por eso también queremos generar conciencia sobre la importancia de la donación de órganos. Donar puede significar literalmente darle una nueva oportunidad de vida a alguien.

Hablar de donación es hablar de solidaridad, de empatía y de humanidad. Porque nadie está exento de necesitar algún día un trasplante o de tener un ser querido esperando uno.

En el caso de mi mamá, además de acompañarla día a día, queremos abrir el corazón y pedir ayuda. El riñón tiene la enorme particularidad de que se puede donar en vida. Si existe alguien que resuene con nuestra historia y quiera informarse sobre la posibilidad de ser donante vivo, sería un gesto inmenso que podría cambiarle y cambiarnos la vida por completo.

Sabemos que no es una decisión simple, pero también sabemos que informarse y hablar del tema puede salvar vidas. 

Y en este camino que es tan duro, no estamos solos. Queremos hacer una pausa acá para abrazar con el corazón y agradecer *a… (Nombres)*

Por eso esta nota no es solamente para contar una historia personal, sino también para invitar a todos a tomar conciencia, informarse y hablar sobre la donación de órganos con sus familias.

Porque donar órganos es donar vida.

Días atrás, colegas del periódico digital Ahora La Madrid mantuvieron una entrevista con Dylan, y esto sucedía.

La carta deja una reflexión muy profunda: muchas veces hablamos de la donación de órganos como una estadística o una noticia lejana, pero detrás de cada persona en lista de espera hay una historia, una familia, proyectos, abrazos pendientes y una enorme voluntad de seguir viviendo.

La diálisis permite ganar tiempo, pero no devuelve la libertad ni la calidad de vida que una persona anhela. Cada sesión representa una batalla silenciosa que pocos conocen. Por eso, cuando una familia decide contar su historia, no lo hace solamente para pedir ayuda, sino para ponerle rostro y sentimientos a una realidad que afecta a miles de personas.

La donación de órganos es uno de los actos más generosos que existen. Es la posibilidad de transformar el dolor en esperanza, de convertir una decisión solidaria en años de vida para alguien más. Informarse, conversar sobre el tema y expresar nuestra voluntad de donar son acciones simples que pueden marcar una diferencia enorme.

La historia de Dylan y su familia nos recuerda que la empatía comienza cuando entendemos que lo que hoy le sucede a otro, mañana podría tocarnos a nosotros. Y que, en medio de la incertidumbre y la espera, la esperanza sigue viva gracias a quienes están dispuestos a tender una mano.

Porque donar órganos no es solamente un acto médico. Es un acto de amor. Es la oportunidad de que una vida continúe y de que una familia vuelva a soñar con un futuro mejor.

La línea telefónica que nos dejó Pablo Serante es 2284 35-7271

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