Arte | Benedicto Colantonio, el soguero lapridense que mantiene viva la tradición y cosecha premios nacionales

La pasión por la soguería, el respeto por las tradiciones gauchas y una paciencia infinita son los pilares que sostienen la trayectoria de Benedicto Colantonio, uno de los artesanos más destacados de Laprida, quien recientemente volvió a dejar bien representada a la ciudad al obtener importantes reconocimientos en dos prestigiosos certámenes nacionales.
En una entrevista concebida ayer a la mañana a Federico Castro en Radio Power 102.1, Colantonio habló de sus últimos premios, recordó cómo nació su vocación siendo apenas un niño y destacó la importancia de transmitir los conocimientos a las nuevas generaciones.

Dos nuevos premios para Laprida
El primer reconocimiento llegó en el Salón Nacional de Creatividad y Diseño Artesanal de Berazategui, donde presentó un llavero contador elaborado íntegramente en cuero crudo, una pieza tradicional utilizada antiguamente por los hombres de campo para contabilizar el ganado mediante cuentas móviles.
La obra demandó entre cuatro y cinco días de trabajo y fue confeccionada con cuero de caballo, utilizando diferentes técnicas de trenzado y tejido artesanal que le valieron el primer premio en la categoría cuero crudo.

Colantonio recordó además que años atrás, junto al platero Perico Medina, ya había obtenido en ese mismo salón un premio adquisición del Fondo Nacional de las Artes con otra pieza similar, que actualmente forma parte del patrimonio de ese organismo nacional.
Poco después llegó una nueva satisfacción. En el concurso realizado en Avellaneda, el lapridense presentó un rebenque de argolla, una pieza tradicional de uso ecuestre que también obtuvo el primer premio en su categoría entre más de 230 trabajos seleccionados.
“La paciencia es la mejor herramienta”
Consultado sobre el proceso de elaboración de sus obras, Colantonio fue claro: la paciencia resulta indispensable para dedicarse a este oficio.

Explicó que muchas veces una misma pieza requiere rehacer varias partes hasta alcanzar el resultado buscado y que, sin verdadero interés por la actividad, resulta imposible sostener tantas horas de trabajo artesanal.
Una vida dedicada a la soguería
El artesano recordó que su vínculo con la soguería comenzó cuando apenas tenía ocho años gracias a José María Dazcón, un hombre de campo de Laprida que despertó en él el amor por este oficio.


Aunque el aprendizaje formal prácticamente no existía en aquella época, Benedicto fue incorporando conocimientos observando a los mayores, experimentando por su cuenta y visitando a reconocidos maestros sogueros durante muchos años. Para él, aprender sigue siendo un proceso permanente.

También recordó que siendo adolescente recibió la llave del galpón donde se reparaban y confeccionaban las sogas de una estancia, lo que le permitió practicar diariamente y perfeccionar una pasión que aún hoy continúa desarrollando.
El proceso artesanal, desde el cuero hasta la pieza terminada
Durante la entrevista explicó detalladamente cómo comienza cada trabajo.
El proceso inicia con el cuero recién obtenido de la faena, que es cuidadosamente lavado, estirado y secado antes de ser sobado para devolverle flexibilidad. Recién después comienza el corte de los tientos y las distintas técnicas de trenzado, dependiendo del destino que tendrá cada pieza.

Según explicó, cada etapa requiere tiempos precisos y no admite apuros, ya que un secado demasiado rápido o un tratamiento inadecuado puede afectar seriamente la calidad del trabajo final.
Treinta años enseñando el oficio
Además de competir y elaborar piezas premiadas, Colantonio lleva tres décadas enseñando soguería.
Actualmente dicta un taller gratuito en el Complejo Municipal de las Artes, todos los lunes de 15 a 17 horas, donde todavía existen cupos para quienes deseen iniciarse en esta disciplina.

El artesano destacó que estos espacios cumplen además una importante función social, ya que permiten compartir experiencias, generar vínculos y mantener viva una tradición profundamente arraigada en la cultura criolla.
El bastón para el gobernador
Entre las obras más importantes de su carrera, Colantonio recordó la realización del bastón de mando destinado al gobernador Axel Kicillof, un trabajo realizado junto al platero Perico Medina.


La pieza combinó soguería y platería, una integración de técnicas poco habitual, y demandó un importante trabajo de diseño y elaboración conjunta. Incluso, durante su confección, numerosas personas colaboraron simbólicamente aportando parte del trabajo artesanal.


Representando nuevamente a Laprida
Al finalizar la entrevista, Benedicto Colantonio agradeció el acompañamiento de los medios y destacó que cada participación en concursos nacionales representa también a toda la comunidad lapridense.

Con humildad, aseguró que continuará trabajando para mantener viva la tradición de la soguería y seguir llevando el nombre de Laprida a los principales escenarios del país, convencido de que cada premio es también un reconocimiento al valor del trabajo artesanal y a un oficio que forma parte del patrimonio cultural argentino.





