Locales

Salud | Prevención del suicidio: profesionales de Laprida destacan la importancia de hablar, escuchar y acompañar

En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la licenciada en Psicología Paola Méndez, integrante del equipo de Género y Diversidad, y el director de Atención Primaria de la Salud, Dr. Silvio Schwab, visitaron los estudios de Radio Power 102.1 y remarcaron la necesidad de visibilizar la problemática, derribar mitos y fortalecer las redes comunitarias de acompañamiento. También dieron a conocer datos del servicio de Salud Mental del Hospital Municipal: durante el último año se registraron 180 internaciones, y en la mitad de los casos el motivo estuvo relacionado con ideación suicida

Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha que busca generar conciencia, promover el diálogo y poner en agenda una problemática que durante muchos años estuvo atravesada por silencios, prejuicios y numerosos mitos.

En este contexto, la licenciada en Psicología Paola Méndez, integrante del Equipo de Abordajes de Género y Diversidad Municipal, y el Dr. Silvio Schwab, director de Atención Primaria de la Salud, participaron de una entrevista en el programa Bien Despiertos, de Radio Power 102.1, donde abordaron diferentes aspectos vinculados con la prevención, la atención y el acompañamiento de las personas que atraviesan situaciones de sufrimiento psíquico.

Méndez explicó que el objetivo central de esta fecha es visibilizar, tomar conciencia y hablar de un tema que durante mucho tiempo fue considerado tabú.

“Es necesario hablar de salud mental y, sobre todo, de prevención del suicidio”, señaló, al tiempo que destacó que la propuesta para este año apunta a hablar, escuchar y acompañar, tres acciones que permiten también desarmar algunas de las creencias erróneas que todavía existen alrededor de la temática.

Hablar del suicidio no provoca que ocurra

Uno de los principales mitos que buscaron derribar durante la entrevista es aquel que sostiene que preguntar a una persona si está pensando en quitarse la vida podría inducirla a hacerlo.

Méndez fue contundente al respecto: preguntar no genera la idea ni empeora la situación.

Por el contrario, poder preguntarle a alguien que manifiesta estar atravesando un momento de angustia o desesperación si ha pensado en suicidarse puede convertirse en una puerta de entrada para que pueda expresar aquello que le sucede y, fundamentalmente, para que reciba ayuda.

“Es importante poder preguntarle a alguien que te dice que está mal, que no tiene ganas. Eso no empeora, porque no vas a meter una idea en su cabeza”, explicó.

En ese sentido, remarcó que si una persona responde afirmativamente, lo importante es acompañarla en la búsqueda de ayuda profesional y no dejarla sola frente a esa situación.

“Te acompaño”, ejemplificó como una de las frases que pueden marcar una diferencia en un momento de crisis.

No es una enfermedad: es un padecimiento que busca una salida

Durante la entrevista también se hizo hincapié en la necesidad de evitar explicaciones simplistas.

Méndez aclaró que el suicidio no debe ser entendido como una enfermedad o una patología en sí misma, sino como una problemática atravesada por múltiples factores.

“Es un padecimiento que busca una salida y que, cuando no se encuentra, puede llevar a una persona a tomar una decisión extrema”, explicó.

La profesional señaló que las situaciones de sufrimiento pueden estar relacionadas con numerosos aspectos de la vida y que no necesariamente existe un único motivo detrás de una conducta suicida.

En este sentido, Schwab remarcó que la salud mental está determinada por múltiples factores y que, además de las cuestiones psicológicas o subjetivas, existen condicionantes sociales, económicos y vinculados al contexto en el que vive cada persona.

La pérdida de un trabajo, una crisis económica, situaciones de violencia, conflictos familiares, aislamiento u otras circunstancias pueden contribuir a generar momentos de desesperación cuando se debilitan las redes de contención.

“Se rompe como la red que nos sostiene”, graficó Schwab.

Un dato que preocupa: 180 internaciones en el último año

Uno de los momentos centrales de la entrevista fue cuando Paola Méndez dio a conocer estadísticas correspondientes al servicio de Salud Mental del Hospital Municipal.

Según detalló, durante el último año se registraron 180 internaciones, aclarando que esta cifra corresponde exclusivamente a internaciones y no al total de consultas, que es considerablemente mayor.

De esas 180 internaciones, el 50% tuvo como motivo la ideación suicida, mientras que el resto respondió a otras situaciones vinculadas con padecimientos de salud mental.

Méndez destacó que la internación constituye un recurso de intervención para situaciones de urgencia y que no representa la primera alternativa frente a un padecimiento de salud mental.

La profesional explicó que existe una gran cantidad de situaciones que pueden ser abordadas de manera ambulatoria y mediante el acompañamiento de los distintos dispositivos que conforman la red local.

La internación como último recurso

En la misma línea, el Dr. Schwab explicó que, de acuerdo con el modelo de atención vigente, la internación es el último recurso y se utiliza ante situaciones en las que existe un riesgo inminente.

“La internación es el último recurso al que accedemos. No es el primer recurso”, señaló.

El objetivo del sistema de salud es poder detectar y atender precozmente las situaciones de padecimiento para evitar, cuando sea posible, que lleguen a una instancia de crisis que requiera una internación.

Para ello, Laprida viene trabajando en el marco de un Plan de Salud Mental Comunitaria, que articula distintos espacios y equipos.

Según explicó Schwab, participan de esta estrategia organismos provinciales como el CPA, el servicio de Salud Mental, el equipo de Género y Diversidad y distintos actores del sistema municipal de salud.

La intención es fortalecer el trabajo interdisciplinario y generar una red que permita que las personas puedan acceder a una primera escucha y atención en distintos puntos de la comunidad.

Los CAPS también son una puerta de entrada

Uno de los conceptos destacados durante la entrevista fue la importancia de que los vecinos sepan que no necesariamente deben esperar a una situación de extrema urgencia para pedir ayuda.

Schwab explicó que los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) pueden constituir una primera puerta de entrada al sistema.

“Lo que más cerca tiene la gente de su domicilio son los CAPS. Puede acercarse, transmitir su preocupación, lo que está padeciendo, y ese médico que la está atendiendo también trabaja en red”, explicó.

A partir de esa primera escucha se puede evaluar cada situación y determinar cuáles son los pasos necesarios, articulando con los diferentes equipos especializados.

También se mencionaron los dispositivos del CPA y el servicio de Salud Mental como parte de esta red de atención.

La idea, según señalaron, es que la comunidad conozca dónde puede acudir, a quién puede recurrir y que pedir ayuda es una posibilidad concreta.

La primera escucha puede ser fundamental

Otro de los ejes planteados fue que la primera persona que escucha a alguien en crisis no necesariamente tiene que ser un profesional de la salud mental.

Puede ser un amigo, un familiar, un compañero de trabajo, un docente, un entrenador o cualquier persona de confianza.

“Lo que nos permita una intervención es esa primera escucha”, sostuvo Schwab.

Méndez coincidió en que estar presente, escuchar y ofrecer ayuda puede generar alivio en una persona que, en ese momento, quizá no tiene la posibilidad de buscar ayuda por sus propios medios.

“Poder preguntar, poder decir ‘acá estoy’”, resumió la psicóloga como una forma concreta de acompañamiento.

La clave está en no juzgar, no minimizar el sufrimiento y no desestimar aquello que la persona está expresando.

No existen señales únicas ni una lista que sirva para todos

Consultada sobre las señales que podrían advertir que una persona está atravesando una situación de riesgo, Méndez explicó que no existe una lista de indicadores que pueda aplicarse de manera automática a todas las personas.

Sin embargo, algunos cambios pueden llamar la atención, como modificaciones bruscas en el comportamiento, aislamiento, dificultades para comunicarse o para poner en palabras lo que está sucediendo.

Pero también advirtió que una persona que atraviesa una crisis no necesariamente tiene una apariencia determinada.

Por eso consideró importante derribar la idea de que alguien que está atravesando pensamientos suicidas necesariamente se muestra triste, aislado o alejado de los demás.

Una persona puede continuar sonriendo, compartiendo con su familia, con amigos o con sus mascotas y, al mismo tiempo, estar atravesando un profundo sufrimiento.

“Por eso es tan importante que hablemos y podamos hablar de salud mental”, sostuvo.

“Si alguien llama la atención, hay que prestarle atención”

Durante la entrevista surgió también una expresión muy instalada en la sociedad: que una persona que amenaza con quitarse la vida “lo hace para llamar la atención”.

Frente a esto, Méndez planteó una respuesta clara: si alguien está intentando llamar la atención, hay que prestarle atención.

La profesional explicó que nunca deben minimizarse ni desestimarse las expresiones de sufrimiento, las amenazas o las conductas que puedan representar un pedido de ayuda.

“Hay actos que son la única manera que esa persona puede encontrar para expresar el malestar y el sufrimiento que tiene”, explicó.

Por eso, aun cuando desde afuera una conducta pueda parecer exagerada o difícil de comprender, debe ser tomada seriamente y evaluada de manera adecuada.

Después de un intento comienza otro proceso

Otro de los interrogantes abordados durante la charla fue cómo acompañar a una persona que atravesó un intento de suicidio.

Méndez señaló que el hecho de que haya pasado el momento de crisis no significa que el problema esté resuelto.

Se inicia un proceso que puede ser largo y que requiere acompañamiento, escucha y articulación con los profesionales y dispositivos correspondientes.

“No todos necesitamos las mismas cosas”, explicó, por lo que resulta fundamental escuchar a la persona y evaluar qué tipo de acompañamiento necesita en cada momento.

La red de cuidado vuelve a ocupar allí un papel fundamental.

El trabajo con jóvenes y las instituciones

Méndez también contó que desde 2022 se viene trabajando en instituciones educativas a través de un programa provincial denominado La salud mental entre todas y todos, desarrollado conjuntamente desde las áreas de Educación y Salud.

El programa propone trabajar con los jóvenes mediante talleres, espacios de escucha y actividades destinadas a desarmar mitos y prejuicios relacionados con la salud mental.

La profesional destacó que estos espacios no están destinados exclusivamente a los jóvenes, sino que también resulta necesario trabajar con los adultos.

La posibilidad de hablar sobre las emociones, reconocer los factores que afectan la salud mental y conocer herramientas para afrontar situaciones difíciles constituye una parte importante de la prevención.

El deporte y otros espacios comunitarios como parte de la red

Schwab explicó que el Plan de Salud Mental Comunitaria busca además ampliar sus herramientas hacia diferentes sectores de la sociedad.

Uno de los ejemplos es el trabajo articulado con el Plan de Salud Deportiva, teniendo en cuenta que los clubes y espacios deportivos son lugares de encuentro y de contacto permanente con jóvenes y familias.

Los entrenadores, profesores y referentes deportivos pueden convertirse en actores fundamentales para detectar cambios, escuchar preocupaciones y orientar a una persona hacia los dispositivos adecuados.

La estrategia también contempla fortalecer herramientas en otros ámbitos sociales, como las instituciones educativas, organizaciones comunitarias e iglesias, entre otros espacios donde las personas construyen vínculos cotidianos.

El objetivo es que la prevención no quede limitada exclusivamente al consultorio o al hospital, sino que pueda construirse desde toda la comunidad.

Septiembre Amarillo: continuar hablando durante todo el mes

Durante la jornada del 10 de septiembre se desarrolló en Laprida una actividad de concientización que incluyó una posta sanitaria en distintos sectores del centro de la ciudad.

Los equipos recorrieron diferentes lugares, conversaron con vecinos y brindaron información sobre prevención y sobre los espacios disponibles para solicitar ayuda.

Schwab explicó que la actividad tuvo como objetivo central “visibilizar” la problemática y dar a conocer el trabajo que se viene desarrollando dentro del Plan de Salud Mental Comunitaria.

Además, anticipó que las acciones continuarán durante Septiembre Amarillo, con la difusión de materiales informativos, flyers y otras propuestas destinadas a acercar las herramientas de prevención a la comunidad.

También se prevé la participación de los equipos de Salud Mental en actividades vinculadas con el aniversario del plan sanitario, donde se continuará difundiendo información y recursos de atención.

“Que no se quede solo”

Hacia el cierre de la entrevista, Paola Méndez dejó un mensaje dirigido especialmente a aquellas personas que atraviesan un momento de profunda desesperación.

Ante la pregunta sobre qué decirle a alguien que siente que ya no puede continuar, la profesional fue clara:

“Que no se quede solo, que busque a alguien de confianza con quien hablar sobre cómo se está sintiendo.”

Y recordó que en Laprida existen espacios y equipos preparados para acompañar esos procesos.

Los profesionales remarcaron que los momentos de crisis pueden hacer que una persona pierda temporalmente el sentido de su vida, pero que pedir ayuda y permitir que otros acompañen puede abrir un camino para atravesar ese momento.

La prevención, en definitiva, no depende únicamente de los profesionales. También comienza en los vínculos cotidianos: escuchar, preguntar, estar presentes, no juzgar y acompañar.

En ese sentido, el mensaje que atravesó toda la entrevista fue sencillo pero profundo: “hablar puede abrir una puerta y escuchar puede ser el primer paso para ayudar” expresaba el conductor del ciclo radial, Federico Castro.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior