Sociedad | Jaime Gutiérrez ganó una moto y un Renault Kwid 0 km en una competencia de riendas en Chascomús
El reconocido domador y jinete de nuestra ciudad conversó en exclusiva con Laprida Noticias sobre su exitosa experiencia en el festival bonaerense. Tras quedarse con las ganas el año pasado, esta vez pudo viajar junto a una yegua de gran nivel y cosechó los frutos de un intenso trabajo de amanse que lleva años

El jinete de Laprida se destacó en la Fiesta del Tamborcito 2026, donde consiguió dos importantes premios tras una destacada actuación junto a una yegua tordilla. En diálogo con Laprida Noticias, contó cómo vivió la experiencia, el trabajo previo con el animal y la sorpresa que se llevó al regresar a nuestra ciudad, donde fue recibido por familiares, amigos y vecinos.
Jaime Gutiérrez vivió días inolvidables luego de conseguir dos premios de gran valor en la Fiesta del Tamborcito 2026, realizada en la ciudad de Chascomús el último sábado 24 y domingo 25 de octubre. Allí, el representante de Laprida tuvo una sobresaliente participación en las pruebas de riendas y se llevó nada menos que una moto 110 cc y un automóvil Renault Kwid cero kilómetro.

En una entrevista esta mañana con Federico Castro en el programa Bien Despiertos, que se emite por Radio Power 102.1, Jaime repasó los detalles de una experiencia que, según reconoció, no imaginaba que terminaría de semejante manera.
Su participación surgió a partir de la invitación de Juan Martín Ferrante, propietario de la yegua tordilla con la que compitió. Gutiérrez explicó que desde hace dos o tres años viene trabajando con caballos que le acerca Ferrante y que este año se presentó la posibilidad de viajar a Chascomús.
La Fiesta del Tamborcito, organizada por Enrique Alfonsín, es un evento relativamente nuevo. El año pasado Jaime no había podido participar porque coincidía con otra fiesta tradicional de la zona, pero en esta oportunidad se modificó la fecha y pudo anotarse.

Seis carreras y dos grandes premios
La competencia tuvo una importante convocatoria, con aproximadamente 350 caballos inscriptos. Las pruebas se disputaron de a tres participantes y el recorrido consistía en ocho tambores separados por siete metros, que los jinetes debían sortear en un recorrido de ida y vuelta, para luego completar una atropellada final.
Gutiérrez compitió durante seis carreras y logró avanzar hasta quedarse con uno de los principales reconocimientos.
Uno de los premios se entregaba a quienes conseguían superar la segunda pasada. En esa instancia, cada competidor que lograba avanzar se aseguraba una motocicleta 110 cc. Según contó Jaime, fueron 39 las motos entregadas durante la jornada.
Pero su actuación no terminó allí: consiguió quedarse también con el premio mayor, un Renault Kwid cero kilómetro.

«Uno siempre va pensando en dar lo mejor y tratar de ganar, pero cuando llegás y ves los pingos en la cancha es otra cosa. Son carreras, tiene que darse todo: el caballo, vos y tener un poco de suerte», expresó durante la entrevista.
El jinete también destacó el trabajo previo con la yegua, a la que preparó durante aproximadamente tres meses para esta competencia, aunque ya venían participando juntos en otras pruebas y conociéndose en el camino.
Una pasión que nació en la familia
Jaime contó que su vínculo con los caballos comenzó hace aproximadamente 12 o 13 años, impulsado principalmente por su papá. Sin embargo, hace cuatro o cinco años empezó a dedicarse más de lleno a las pruebas de riendas, participando actualmente durante buena parte del año en distintas competencias.
Al hablar sobre las características que debe tener un buen caballo para este tipo de pruebas, hizo hincapié en la docilidad, la mansedumbre y la resistencia física.

«Correr seis carreras y todas a fondo requiere mucho. Para empezar, tiene que ser un caballo dócil, manso y que se preste», explicó.
También remarcó la importancia de la conexión entre el jinete y el animal, señalando que la confianza es fundamental para conseguir buenos resultados: «La confianza es todo. El caballo se da cuenta de cómo estás vos, si llegás bien o mal».
En cuanto al futuro de la yegua tordilla, explicó que su propietario continuará teniéndola en Chascomús y que, por su buen rendimiento, posiblemente la destine a la reproducción.
Una recepción inesperada en Laprida
La alegría por los premios tuvo un capítulo especial al regresar a nuestra ciudad este lunes por la noche. Jaime fue recibido por familiares, amigos, conocidos y vecinos que se acercaron para felicitarlo y compartir el momento.
Lo curioso fue que no esperaba semejante recibimiento. La competencia se había realizado unos quince días antes y, como había salido tarde de Chascomús, pensó que llegaría a Laprida sin mayores sorpresas.

«La verdad que no lo esperaba. Sabía que iba a llegar tarde, ya era de noche y encima un lunes. Me puso muy contento, estuvo muy buena la recibida», contó.
Además, reconoció que más allá de los premios materiales, el cariño y el reconocimiento de la gente fueron una de las partes más lindas de toda esta experiencia.
De cara a lo que viene, Gutiérrez adelantó que continuará participando en competencias y que ya tiene en la mira la Fiesta del Verano, para la cual deberá afrontar previamente algunas instancias clasificatorias.
Finalmente, agradeció a su familia, a sus amigos y a todas las personas que lo acompañaron, especialmente a quienes organizaron el recibimiento en Laprida.
Una experiencia inolvidable para Jaime Gutiérrez, que llevó el nombre de Laprida a lo más alto en Chascomús y regresó a casa con dos premios extraordinarios: una moto y un automóvil cero kilómetro.







