Sociedad | La Parroquia Santos Joaquín y Ana inauguró su Cinerario y avanza con nuevas obras
El Padre Rafael Díaz dialogó con Laprida Noticias y dio a conocer el trabajo que se viene desarrollando en la Parroquia local, donde durante los últimos seis años se realizaron distintas intervenciones y mejoras gracias al acompañamiento y la generosidad de la comunidad

En la tarde de este jueves este medio mantuvo una entrevista con el cura párroco de Laprida, presbítero Rafael Díaz, en donde gentilmente abrió la puerta de su casa y hablo sobre la llegada del Papa León XIV a la Argentina, el futuro de la diócesis de Azul y la sucesión el próximo año del Obispo diocesano Hugo Manuel Salaberry. También brindo detalles de la obra en ejecución del frente de la iglesia.
Uno de los acontecimientos recientes fue la inauguración del Cinerario Parroquial, que tuvo lugar durante la celebración del Día de los Fieles Difuntos.
Se trata de un espacio especialmente destinado a conservar las cenizas de las personas fallecidas que fueron cremadas, una práctica cada vez más habitual en la sociedad.
El Padre Rafael explicó que la Iglesia Católica admite la cremación desde hace varios años, pero establece que las cenizas deben conservarse en un lugar sagrado y no ser dispersadas en la naturaleza ni distribuidas en distintos sitios.
“El cuerpo de un cristiano no es un envase descartable. Es el templo del Espíritu Santo desde el día del bautismo. Por eso no podemos deshacernos de algo que ha sido tan sagrado”, explicó.
En ese sentido, señaló que el Cinerario Parroquial busca ofrecer un espacio adecuado, consagrado y bendecido para que las familias puedan depositar las cenizas de sus seres queridos.
“Muchas veces una persona expresa en vida que quiere que sus cenizas sean esparcidas por todo el pueblo porque ama Laprida. Pero para un cristiano la Iglesia nos pide conservarlas en un lugar sagrado. Nosotros, como hijos de la Iglesia, tenemos que entender y respetar esa indicación”, manifestó.
De esta manera, la Parroquia suma un nuevo servicio para acompañar a las familias en un momento especialmente sensible, ofreciendo un lugar de recogimiento, oración y memoria.

La torre de la Parroquia necesita una reparación urgente: deben reunir cerca de 12 millones de pesos
Otro de los temas centrales que abordó el sacerdote fue la situación edilicia de la torre de la Parroquia, que presenta un importante deterioro como consecuencia del paso del tiempo.
Rafael explicó que comenzaron a desprenderse partes de la mampostería y fragmentos de material que incluso contienen hierros, lo que representa un riesgo para quienes circulan por el sector.
Ante esta situación, debieron tomar medidas preventivas y cerrar el tránsito peatonal en la zona para evitar posibles accidentes.
“Estamos empezando a enfrentarnos con un gigante, que es la torre de la Parroquia. Ha sufrido el paso del tiempo y se están desprendiendo pedazos de mampostería, de material con hierros. Por eso tuvimos que cerrar el tránsito peatonal para que no le caiga un pedazo de material en la cabeza a nadie”, explicó.
Para poder avanzar con los trabajos, la comunidad parroquial comenzó a gestionar distintas ayudas y a buscar alternativas que permitan afrontar el costo de la reparación.
En ese camino, destacó especialmente la colaboración de integrantes de Alfa, quienes organizaron un evento con caballos criollos cuya recaudación permitió reunir los primeros fondos para comenzar la obra.
“Quiero agradecerles de corazón ese empuje. Gracias a ese evento pudimos empezar a trabajar”, expresó.
El costo total estimado de la intervención ronda los 12 millones de pesos. Hasta el momento, la Parroquia logró reunir aproximadamente 4 millones, monto que permitió poner en marcha los primeros trabajos.
El sacerdote explicó que ahora necesitan completar los recursos para poder avanzar y finalizar la reparación.
La torre, además de su valor arquitectónico y religioso, tiene un significado especial para la identidad de Laprida.
“Es un signo del pueblo también. Junto con la torre de la Municipalidad y la cruz del Cementerio, son los tres lugares más visibles de nuestra ciudad, los que nos identifican”, sostuvo.
Por ese motivo, convocó a todos aquellos vecinos que puedan y deseen colaborar económicamente para hacer posible la recuperación del edificio.
“Todos los que quieran y puedan ayudarnos, se los agradezco de corazón. Pueden acercar un sobrecito con lo que puedan. Todo va a sumar y todo va a ir destinado a esa obra, que es devolverle la seguridad que necesitamos para que no haya accidentes”.
Además, señaló que se aprovechará el montaje de los elementos necesarios para realizar una intervención más integral, que incluirá una limpieza general y una nueva pintura de la torre.

El objetivo: terminar los trabajos en aproximadamente un mes
Consultado sobre los plazos previstos, Rafael explicó que la finalización dependerá fundamentalmente del dinero que puedan reunir en las próximas semanas.
“Esperamos que en un mes, a lo sumo, podamos terminar. Esa es la idea. Vamos contando con el dinero que vayamos juntando”, señaló.
También contó que durante los últimos días recibieron nuevas donaciones de familias de la comunidad, lo que permite mantener las expectativas de avanzar con el proyecto.
“Hoy entró una donación de una familia. Hemos hecho todo en la confianza de que la gente, cuando ve que se trabaja y que uno hace lo que puede, nos ayuda”, expresó.
Una comunidad que acompaña y construye
A lo largo de la entrevista, el Padre Rafael dejó en claro que buena parte de las mejoras realizadas en la Parroquia durante estos seis años fueron posibles gracias al compromiso de los vecinos.
Desde la inauguración del Cinerario hasta la reparación de la torre, las iniciativas buscan responder a necesidades concretas de la comunidad y preservar un edificio que forma parte de la historia y la identidad de Laprida.
En paralelo, la próxima visita del Papa León XIV representa para el sacerdote una oportunidad de encuentro, renovación espiritual y esperanza, no solamente para los católicos, sino también para una sociedad que necesita recuperar espacios de diálogo y fraternidad.
Su deseo, tal como lo expresó durante la charla, es que la presencia del sucesor de Pedro pueda dejar una huella profunda en el país.
“Que nos traiga paz, que nos renueve las fuerzas y que nos haga más hermanos, más allá de las diferencias”, fue el mensaje que resumió sus expectativas ante un acontecimiento que considera histórico.





