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Kick Boxing | De Laprida al mundo: Matías Barraza se consagró campeón argentino y sueña con el Mundial en Colombia

Tras una destacada actuación en la Copa Argentina WKF 2026, el joven peleador lapridense Matías Barraza logró consagrarse campeón nacional y asegurar su clasificación al Mundial que se disputará en Cartagena, Colombia. Con apenas 13 años, el deportista atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y ya proyecta su próximo gran desafío internacional

Sentado en unos bancos de material a pocos metros de la entrada del Dojo Serpiente, Laprida K1 Kick Boxing esperá Matías Barraza a Fede Castro de Laprida Noticias para realizar la entrevista. Al costado de Barraza, su inseparable amigo Samuel Bustamante.

“Fue algo hermoso, sinceramente me gustó mucho. Es una experiencia que nunca había vivido, varias peleas en un mismo día, contra chicos más grandes que yo. Fue una sensación que me encantó”, expresó Barraza al recordar su participación en el certamen nacional.

El torneo no fue uno más. Según el propio competidor, se trató de una experiencia completamente distinta a lo que venía enfrentando: “Es muy diferente. Necesitás mucho rendimiento, tanto mental como físico. Tenés que decirte a vos mismo ‘yo puedo’ y seguir adelante. Es algo que tiene que nacer de uno”.

Durante la competencia, el nivel fue alto y exigente. Barraza debió medirse ante rivales bien preparados, tanto física como técnicamente. “Había muchísimo nivel, chicos que iban muy fuerte, muy bien parados”, detalló.

En cuanto a las modalidades, el lapridense compitió en varias disciplinas dentro del kickboxing, incluyendo kick light, full contact y light contact, además de su especialidad. “Me gustó mucho el full contact, pero me quedo con el kickboxing, que es a lo que estoy más acostumbrado”, señaló.

Al momento de elegir una pelea destacada, no dudó: “La que más me gustó fue una de kickboxing, contra un chico que iba muy fuerte, estaba muy bien física y mentalmente. Fue una pelea muy buena”.

Un camino que empezó a los 10 años

Barraza comenzó en el kickboxing a los 10 años, casi por casualidad. “Fue gracias a un amigo que me dijo que estaban dando kickboxing. Yo ni sabía bien de qué se trataba, pero fui, probé y me enganché”, recordó. Desde entonces, lleva cuatro años de entrenamiento constante.

Antes había probado con el fútbol, pero encontró en esta disciplina algo más: “Me decidí por el kickboxing porque es un deporte que me gusta mucho y me ayuda a canalizar, a mantenerme firme mentalmente”.

Como todo proceso deportivo, no estuvo exento de dificultades. “Hay momentos en que la cabeza te dice que no podés más, pero siempre hay que seguir. También me ayudó trabajar con psicóloga deportiva y nutricionista”, explicó.

Disciplina, entrenamiento y preparación

Actualmente entrena alrededor de nueve horas semanales, con rutinas que se intensifican a medida que se acercan las competencias. Además, cuida su alimentación y realiza controles periódicos para mantenerse dentro de su categoría.

“Antes peleaba en categorías más pesadas y me costaba mucho bajar de peso. Ahora, con la nutricionista, lo tengo más controlado. Puedo bajar dos o tres kilos en una semana sin sufrirlo tanto”, comentó.

El sueño mundialista

El próximo gran objetivo será el Mundial de WKF en Cartagena, Colombia, una experiencia que marcará su primera salida internacional. “Nunca salí del país, va a ser la primera vez. Me veo bien, preparado física y mentalmente. Vamos a ir con mente positiva, a ganar y a disfrutar”, afirmó con convicción.

Si bien aún resta confirmar en cuántas modalidades competirá, ya tiene asegurada su participación en kick light y kickboxing.

Rituales y motivación

Antes de cada combate, Barraza tiene sus propios métodos para concentrarse: música, objetos personales y recuerdos que lo acompañan. “Escucho música, llevo cosas que me han regalado, y eso me ayuda a enfocarme. Me digo todo el tiempo ‘yo puedo’”.

Mientras tanto, el calendario ya marca nuevas fechas: competirá en abril en Mar del Plata y en mayo en Laprida, como parte de su preparación rumbo al Mundial.

Con talento, disciplina y una mentalidad firme, Matías Barraza empieza a escribir su historia grande en el kickboxing, llevando el nombre de Laprida al plano internacional.

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