Sociedad | Qué es el Glifosato y que puede ocurrir si se utiliza un recipiente que tuvo glifosato para manipular alimentos

El glifosato es un herbicida, es decir, una sustancia química utilizada para eliminar malezas o plantas no deseadas. Es uno de los herbicidas más utilizados en la agricultura.
Actúa bloqueando una enzima que las plantas necesitan para producir ciertos aminoácidos esenciales. Se aplica principalmente sobre las hojas y luego se distribuye por la planta hasta provocar su muerte. Algunos cultivos han sido modificados genéticamente para tolerarlo, lo que permite usar glifosato para controlar las malezas sin destruir el cultivo.
Respecto a la salud humana, existe debate sobre sus posibles efectos, especialmente en relación con el cáncer. El riesgo depende, entre otras cosas, de la cantidad y forma de exposición; distintas organizaciones han llegado a conclusiones diferentes al evaluar su peligrosidad y el riesgo bajo condiciones reales de uso.

¿Qué puede ocurrir si se utiliza un recipiente que tuvo glifosato para manipular alimentos?
Esto es especialmente importante si, por ejemplo, se utilizó un balde que había contenido glifosato para trasladar o manipular chorizos, carne, verduras u otros alimentos.
El principal problema es que puede producirse una contaminación química del alimento. Aunque el recipiente parezca limpio, pueden quedar restos del producto o de la formulación comercial adheridos a sus paredes.
La gravedad depende de varios factores: qué producto era exactamente, su concentración, cuánto residuo quedó, cuánto alimento entró en contacto con el recipiente y cuánto fue ingerido. La OMS señala que los plaguicidas pueden producir efectos agudos o crónicos dependiendo de la cantidad y la vía de exposición —ingestión, inhalación o contacto con la piel—.

Posibles consecuencias
Una exposición importante a un plaguicida puede provocar una intoxicación aguda, con síntomas que pueden incluir:
- náuseas y vómitos;
- dolor abdominal;
- diarrea;
- irritación de boca, garganta, ojos o piel;
- mareos o debilidad;
- dolor de cabeza;
- dificultades respiratorias en exposiciones importantes.
En exposiciones reiteradas o suficientemente elevadas, también existe preocupación por efectos sobre la salud a largo plazo. La evaluación de estos riesgos depende de la dosis y de la vía de exposición.
Un punto importante sobre el glifosato
Hay que distinguir entre peligro y riesgo. La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) clasificó al glifosato en 2015 como “probablemente carcinogénico para los seres humanos” (Grupo 2A), mientras que la evaluación conjunta FAO/OMS (JMPR) concluyó que, en las exposiciones dietarias consideradas, era poco probable que representara un riesgo carcinogénico para las personas. Son evaluaciones que responden a preguntas diferentes y consideran distintos tipos de evidencia y exposición.
Por eso, no sería correcto afirmar que comer un alimento que estuvo en contacto con un recipiente de glifosato necesariamente provoca cáncer o una intoxicación. Pero tampoco corresponde considerar ese recipiente apto para alimentos: un envase utilizado para un fitosanitario no debe reutilizarse para manipular comida, porque existe la posibilidad de contaminación química.




