La Madrid | Polémica en La Colina: cocinaron mil chorizos y utilizaron un envase de fitosanitarios para manipular los alimentos
El hecho ocurrió durante los festejos por el aniversario de la localidad, perteneciente al partido de General La Madrid. Desde el Municipio reconocieron lo sucedido, asumieron la responsabilidad por los controles y pidieron disculpas a la comunidad. Especialistas remarcaron que los envases de fitosanitarios no deben ser reutilizados para manipular alimentos

Una fuerte polémica se generó en las últimas horas en la localidad de La Colina, perteneciente a la vecina ciudad de General La Madrid, luego de que se conocieran imágenes de los preparativos gastronómicos realizados durante los festejos por el aniversario de la localidad, el último sábado 26 de septiembre.
Según pudo observarse en videos que se viralizaron por las redes y hasta llego a los canales de televisión de nuestro país, alrededor de 1.000 chorizos a la pomarola fueron preparados en un disco, mientras que para el traslado y manipulación de parte de los alimentos se habría utilizado un recipiente que originalmente había contenido un producto fitosanitario, identificado en las imágenes como un envase de Glifosato.
La situación generó preocupación entre vecinos y rápidamente tomó repercusión pública, principalmente por el contacto de un recipiente destinado originalmente al almacenamiento de un producto químico con alimentos.
El Municipio reconoció lo ocurrido
Tras conocerse el episodio, la Municipalidad de General La Madrid emitió un comunicado en el que reconoció la utilización inadecuada de recipientes que habían pertenecido a productos fitosanitarios.
“Nos dirigimos a la comunidad para informar sobre la situación detectada tras la finalización de los festejos del aniversario de La Colina, relacionada con el traslado de parte de los insumos comestibles utilizados durante el evento”, señalaron desde el Ejecutivo municipal.
En el comunicado se indicó que se constató que recipientes que pertenecieron a un producto fitosanitario comercializado hace al menos 20 años fueron utilizados de manera inadecuada para el traslado de alimentos.
Desde el Municipio asumieron además la responsabilidad por los controles:
“Como gestión de gobierno asumimos la responsabilidad absoluta que nos compete en la supervisión y control de la organización de este acontecimiento”.
Asimismo, informaron que se encuentran realizando las averiguaciones correspondientes para esclarecer lo sucedido y brindar información a la comunidad.
“Lamentamos profundamente lo ocurrido, pedimos sinceras disculpas a los vecinos y reafirmamos nuestro compromiso de extremar los controles en la manipulación de alimentos en futuros eventos”, expresaron.

¿Qué establece la normativa sobre estos envases?
El episodio volvió a poner en discusión la correcta gestión de los envases utilizados para productos fitosanitarios.
La Ley Nacional 27.279, que establece los presupuestos mínimos de protección ambiental para la gestión de los envases vacíos de fitosanitarios, contempla un sistema específico para su tratamiento y disposición. En la provincia de Buenos Aires también existe normativa relacionada con la gestión de estos residuos.
En este sentido, Campo Limpio, organización que trabaja en la recuperación y gestión de envases vacíos de fitosanitarios, explicó que estos recipientes tienen un uso condicionado y no deben terminar en contacto con alimentos.
Juan Manuel Medina, integrante de Campo Limpio, explicó que los productores deben realizar el triple lavado de los envases, inutilizarlos de acuerdo con los procedimientos establecidos y posteriormente llevarlos a los centros de almacenamiento transitorio o participar de las campañas de recepción.
Según explicó, una vez entregados, los envases reciben el tratamiento correspondiente mediante operadores habilitados y el plástico recuperado debe destinarse únicamente a usos permitidos por la normativa.
“No puede terminar en contacto con alimentos”
Consultado específicamente por la utilización de este tipo de recipientes en una actividad gastronómica, Medina fue contundente al señalar que el uso de estos envases no debe estar vinculado con la cocción o manipulación de alimentos.
También se refirió a la antigüedad que, según el Municipio, tendrían los recipientes utilizados. Si bien visualmente pueden observarse envases antiguos y con el paso del tiempo determinadas sustancias pueden degradarse, explicó que la cuestión central es que el envase no está destinado a ser utilizado como utensilio de cocina ni para el contacto con alimentos.
De esta manera, el debate no pasa únicamente por determinar cuánto tiempo llevaba fuera de uso el recipiente, sino por las buenas prácticas que deben aplicarse en la gestión de los envases de productos fitosanitarios.
La preocupación de quienes participaron de los festejos
Más allá de la responsabilidad asumida por el Municipio y de las explicaciones vinculadas con la gestión de los envases, el episodio también abrió interrogantes entre las personas que participaron de los festejos y consumieron los alimentos.
Una de las principales preguntas que surgieron es si corresponde realizar controles o brindar información específica a quienes pudieron haber consumido los chorizos preparados durante la celebración.
Hasta el momento, la utilización del recipiente no permite afirmar por sí sola que se haya producido una intoxicación o daño a la salud. Para establecer si existió algún tipo de contaminación de los alimentos o una eventual afectación sanitaria serían necesarios estudios y evaluaciones de las autoridades competentes.
El Municipio informó que se encuentra realizando las averiguaciones correspondientes, por lo que se espera que pueda conocerse con mayor precisión qué alimentos estuvieron en contacto con el recipiente, cómo fueron manipulados y cuál fue finalmente su destino.
Un episodio que vuelve a poner el foco en la seguridad alimentaria
Los festejos populares suelen reunir a cientos de vecinos alrededor de actividades gastronómicas y comunitarias. En ese contexto, la manipulación segura de los alimentos y el cumplimiento de los protocolos correspondientes resultan fundamentales.
El caso ocurrido en La Colina generó una fuerte repercusión precisamente porque involucra un elemento que, según las normas de gestión de envases de fitosanitarios, debe mantenerse fuera de cualquier circuito relacionado con alimentos.
Ahora, además de las explicaciones brindadas por el Municipio, resta conocer el resultado de las averiguaciones iniciadas y si se adoptarán nuevas medidas para garantizar los controles sanitarios y de manipulación de alimentos en próximos eventos.




